Historia: Carolina Santillan Cano
Adaptación de los personajes de la Biblia,
capítulo sexto primera parte.
En el apocalipsis se habla
de los siete sellos que desataran castigos para la humanidad, uno de ellos
habla sobre cuatro jinetes que bajaran del cielo montados en sus caballos si
ese sello se rompe, se dice que solo la mano del hijo de Dios puede romperlos
pero nadie podría imaginar que ellos habían sido liberados por un humano hace
mucho tiempo.
Dentro de la fiereza del
océano un pequeño barco navega con siete piratas, su capitán no deja que las
olas los hundan, pero no es posible con una tormenta acercándose por el oeste y
el sol ocultándose entre las nubes más negras que nadie de la tripulación había
visto en días anteriores, era claro, esas nubes anunciaban su muerte.
El capitán entró a su camarote para por última vez emborracharse,
pero algo le llamó la atención justo antes de tomar su copa, el último barco al
que habían hundido y se había llevado a una cantidad considerable de su
tripulación tenia cosas valiosas, entre ellas biblias, rosarios, muchos de los
que habían asesinado eran clérigos, posiblemente intentando llevar la palabra
de su Dios a otro país.
Pero lo más fascinante era
un rollo de papel demasiado apretado, amarillento y de una esquina parecía
quemado, sellado con tinta rojo sangre y vela, pero no eran de la realeza y tampoco
de mercaderes que antes hubiera encontrado en otros asaltos, al ver que eran
demasiados pensó que tenían que ver con el clero, el primer sello brilló en
dorado e instintivamente dejo caer el rollo entonces el sello se rompió.
De este broto humo de colores,
extraños susurros y unos relinchos se fueron haciendo cada vez más fuertes,
entonces, en el camarote se materializaron cuatro caballos uno blanco, otro
rojo, otro bayo y el último negro, sobre estos iban montados un rey, la muerte,
un hombre delgado y un hombre con una espada enorme parecida a una claymore,
los jinetes del apocalipsis habían aparecido en medio de una tormenta.